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El
caracol carnívoro conocido como "loco"
(Concholepas concholepas) posee un ciclo de vida complejo,
con dos etapas de vida muy distintas. Lo interesante es
que el loco es un organismo hermafrodita, es decir cada
individuo adulto posee ambos sexos a la vez. Para reproducirse
se reúnen en pareja y se aparean fecundándose
en forma simultánea. Después de la cópula
y fecundación interna, cada individuo se dedica
a colocar posturas sobre las rocas. Dichas posturas contienen
en su interior las células fecundadas que dan inicio
a un proceso de desarrollo que culminará en una
forma larvaria. Una vez que las larvas han alcanzado cierto
estado de madurez, emergen de las cápsulas como
organismos de nado libre. Es decir, los bebés de
los locos permanecen un tiempo nadando en la columna de
agua. La larva sufre algunas trasformaciones, por ejemplo,
genera una concha larval y una estructura llamada "velo"
con cuatro extensiones que le permite nadar en el agua.
En este estado, algunas larvas del loco nadan cerca de
la superficie para ser arrastradas por las corrientes
hasta la orilla y otras bajan al fondo en busca de un
buen lugar para pegarse al fondo. |
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| Similar
a lo que ocurre con una rana o una mariposa, la larva
del loco sufre un proceso de metamorfosis, producto del
cual la larva no podrá nadar más y surgirá
un individuo juvenil de forma similar a un adulto, pero
de pequeño tamaño. Ahora el proceso de crecimiento
se inicia hasta alcanzar la etapa adulta, que es cuando
el pescador lo atrapa y lo lleva a nuestra mesa. |
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